A veces creemos que dormir 4 o 5 horas ya es suficiente porque “el cuerpo se acostumbra”. Mentira.
El cuerpo aguanta, pero no se adapta. Dormir bien es tan importante como comer o respirar. Y no se trata solo de no sentir sueño: un buen descanso ayuda a que tu sistema inmune se defienda, que tu memoria funcione, y hasta que te dé menos antojo de comida chatarra.
Truco real: apaga pantallas una hora antes, no cenen pesado y dale chance a tu cuerpo de desconectarse. Si eres de los que presume “yo con tres horas estoy bien”, recuerda que no eres un robot.
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