Cuál es tu propósito en la vida: pirámide de Dilts

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¿Pirámide de quién? La pirámide de Dilts fue creada por el programador neurolingüistico Roberto Dilts y es una forma de representar una de sus teorías más famosas, en donde se establece un “sistema de vida” de seis niveles, que van desde lo más básico, hasta lo más complejo.

O sea, la pirámide establece seis elementos de la vida, en donde cada nivel nos hace una pregunta. Para el programador,  un obstáculo en cualquiera de los niveles nos hace vivir vidas tristes y vacías, por eso es importante tener una respuesta a cada una de las preguntas.

 

PIXMARKET / SHUTTERSTOCK / EDICIÓN

Nivel 6: el entorno (lo que tienes)

Tanto a nivel emocional como material, es importante reconocer lo que tienes. ¿Una casa? ¿Buenos amigos? Para evaluar a fondo nuestra vida, es importante ubicarnos en la actualidad, saber en qué parte del camino nos encontramos. En esa misma línea, es importante saber qué queremos conservar y qué queremos cambiar.
Un fallo en este nivel hace referencia a una desconexión con la realidad. Si no eres capaz de reconocer qué tienes y qué te falta, es probable que no sepas dónde estás parado. Cuando pienses bien sobre lo que tienes y lo que te gustaría tener, avanza al siguiente nivel.

Nivel 5: comportamiento (lo que haces)

En el nivel anterior evaluaste lo que tienes. Pero, ¿cómo lo obtuviste? Básicamente, lo que tienes se debe a lo que hiciste. En este nivel, la pregunta tiene que ver con tu comportamiento. ¿Qué es lo que haces día a día y cómo eso afecta a lo que tienes? Por otro lado: si quieres tener algo, ¿qué debes hacer para tenerlo?.
Mientras tanto, un fallo a este nivel habla de ausencias a la hora de reconocer el efecto de nuestras acciones. Para obtener lo que deseamos debemos saber cuáles son las consecuencias de nuestras acciones. Sabiendo eso, sabremos qué es lo que debemos hacer para obtener lo que queremos.

Nivel 4: decisiones (lo que decides)

En el nivel cuatro de la pirámide, la pregunta tiene que ver con tus decisiones. Como vimos en el nivel anterior, haces muchas cosas. Pero, ¿por qué haces lo que haces? ¿Por qué decides hacerlas? ¿Por qué estudias lo que estudias o por qué trabajas de lo que trabajas? ¿Continúas con tu relación de pareja porque en verdad amas a la otra persona o solo por costumbre?
En este nivel, la respuesta habla de nuestras convicciones. Es difícil ser felices cuando no estamos convencidos de lo que hacemos. Una persona que no está convencida de lo que hace suele no tener la motivación suficiente y llevar una vida monótona y rutinaria en donde la felicidad es relegada a un segundo plano.

Nivel 3: valores (lo que crees)

¿En qué crees? Si bien este nivel no es tan fácil de identificar como los anteriores, las cosas que hacemos deben estar relacionadas a nuestras convicciones. Por ejemplo, una persona que estudia veterinaria, suele creer que la vida de los animales es importante. Sino, ¿por qué estudia veterinaria?
Cuando una persona no reconoce sus valores, suele no tener la convicción suficiente para lo que hace. Para ti, ¿está bien o mal lo que haces? ¿Harías algo que crees que está mal? Las personas que no reconocen sus valores o principios suelen ser personas volátiles y fácilmente manipulables.

Nivel 2: identidad (quién eres)

En este nivel, la cuestión se torna mucho más profunda. Como vimos antes, lo que tienes depende de lo que haces, lo que haces depende de tus decisiones y tus decisiones dependen de tus valores, ¿no? En esa misma linea, tus valores dependen de quién eres en verdad.
Un conflicto a la hora de identificarnos a nosotros mismos habla de que no nos conocemos lo suficiente. Esto podría llevarnos a vivir la vida de otros: decidir con los valores de otros, hacer lo que desean otros, tener las cosas que quieren tener otros. ¿Se puede ser felices llevando la vida de otros? ¿Sabes tú quién eres en verdad?.

Nivel 1: propósito (para qué vives)

En este nivel, debemos descubrir para qué estamos vivos. Ya sea que creas en el destino o simplemente estés construyendo tu camino, debes tener en mente cuál es tu meta. Si sabes para qué vives, será más fácil levantarte cada mañana, tomar decisiones, hacer lo que debes, valorar lo que tienes.

Básicamente, de acuerdo a Dilts, todos los niveles anteriores se remiten a este: nuestra meta en este mundo. Con base en tu meta estableces valores, decides, actúas, obtienes. Este nivel es el más importante de la pirámide de Dilts pues, sabiendo qué es lo que buscamos en la vida es mucho más fácil saber en qué creemos, qué hacemos, por qué lo hacemos y cómo lo hacemos.

Las personas que no saben cuál es su meta en la vida suelen sufrir pues no encuentran motivación, andan como a la deriva. Por eso, es importante trazarnos una meta y caminar hacia ella.

Recuerda, tú puedes ser lo que quieras y sí aún no tienes una meta no te preocupes, la encontrarás.

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